CRUDO EN BUENOS AIRES
Crudo nació en Buenos Aires, y volver siempre tiene algo de regreso a casa: a la ciudad donde se formó la primera comunidad, a las personas que hicieron posible este proyecto. Hoy vivimos en un mundo que nos invita a movernos, y ese movimiento también es parte de lo que somos —Máximo Cabrera y su equipo cocinan e investigan también en Barcelona, construyendo comunidad en cada lugar al que llegan. Cada ciudad deja algo: un ingrediente, una técnica, una conversación que después vuelve a la mesa de trabajo. Por eso volvemos en ciclos, con invitados y temáticas nuevas, sumando lo aprendido en el camino. No se trata de repetir un curso, sino de seguir creciendo juntos. En un tiempo que nos dispersa, encontrarnos a cocinar —volver a Buenos Aires, una y otra vez— es de las cosas más valiosas que sabemos hacer.